La mamá jubilada de un preso común

Mientras que muchas mujeres juntan pesito por pesito para llevarles algo a sus familiares presos, el presidente expresa su necesidad de vetar y negar cualquier aumento para las jubilaciones. Lejos del Senado y la Casa Rosada, en celdas húmedas y alejadas de todo hay seres humanos. Y madres que los aman, más allá del imperio de la crueldad.

26/08/2024

Por Carlos del Frade

(APe).- En el Senado de la Nación Argentina, mítica por sus riquezas y crueldades, por sus expresiones más sublimes y también por sus síntesis más abyectas, en esa Cámara Alta donde alguna vez se asesinó para defender los intereses de exportadores y corruptos, se había decidido aumentar un 8,1 por ciento a los montos que perciben las personas jubiladas.

El equilibrio fiscal es absolutamente innegociable – tronó el escarmiento del presidente Javier Milei. Para que quede claro que las cuentas que deben rendirse ante los acreedores extranjeros son más importantes que el dolor de no llegar a casi nada que padecen, cotidianamente, cientos de miles de abuelas y abuelos, de madres y padres.

Una de esas jubiladas, víctima del innegociable equilibrio fiscal, se sienta en el bar con la tristeza asomando en su mirada de mamá.

Su hijo es un preso común en el Penal de Piñero, muy cerca de Rosario, y no sabe cómo juntar el dinero suficiente para llevarle comida más o menos decente mientras piensa que duerme en el piso de una celda húmeda porque no puede pagar los 50 mil pesos que uno de los nichos corruptos del servicio penitenciario santafesino le exige para tener una cama más o menos digna.

La realidad intramuros, salvo motines sangrientos, suele ser ninguneada por los partidos políticos mayoritarios y grandes medios de comunicación. Hay excepciones pero no suelen aparecer sus voces. Lo cierto que la mamá jubilada insiste en acercarle su amor a su hijo, preso común del penal de Piñero.

El colectivo desde Rosario la deja a un kilómetro y medio de la entrada del penal donde las palomas muertas y la suciedad la reciben a la mamá jubilada junto a otras decenas y decenas de familias que esperan ver un rato a sus seres queridos, presos comunes, solamente eso.

La arbitrariedad de los malos integrantes del Servicio Penitenciario hace cada vez más penosa esa travesía ya de por sí cargada de angustia. Poca gente se interesa por la salud de los presos. Hay un sentimiento más vinculado a la venganza que a la justicia, cultivado durante años a través de los grandes medios de comunicación, las plataformas y el dataísmo.

La mamá jubilada lo siente y lo enfrenta con su voz cansada, tan agobiada como su caminata. Lo que cobra de jubilación hace que las visitas no sean muy frecuentes.

Para colmo de males los encargados de la cantina interna del penal le suelen sacar aquellos productos que compró con tanto esfuerzo para asegurarse su mezquino monopolio intramuros.

¿Habrá un registro de estos dolores de tanta gente anónima, familiares de presos que no tienen nada de “alto perfil”, frase que se hizo célebre en esta provincia de geografía y riqueza enormes pero desfigurada por tanta desigualdad?.

A mí me cuesta venir acá. Apenas saco 400 mil pesos y tengo que pagar un alquiler de 120 mil pesos y ahorrar para comprarle cosas a mi hijo. Tampoco tengo gas. Antes lo tenían en otro penal de la provincia y era aún más difícil. Yo le digo que aguante… porque cuando se quejan vienen los castigos y las enfermedades. Si le llego a decir a la señora para la que trabajo que tengo un hijo preso, pierdo el empleo…– dice la mamá jubilada de un preso común en el penal de Piñero, sur de la provincia de Santa Fe.

Mientras que muchas mujeres juntan pesito por pesito para llevarles algo a sus familiares presos, el presidente expresa su necesidad de vetar y negar cualquier tipo de aumento para las jubilaciones.

Lejos del senado de la Nación y la Casa Rosada, en celdas húmedas y alejadas de la consideración pública, hay seres humanos que merecen ser tratados como tales, más allá del imperio de la crueldad, tan democráticamente difundido.

Fuente: Entrevista personal del autor, realizada el 13 de agosto de 2024 en un bar de la ciudad de Rosario.

Compartir:

Noticias recientes

bebesdesaparecidos

A 50 AÑOS DEL GOLPE

Instrucciones para secuestrar chicos La planificación del secuestro de bebés ya se enseñaba una década antes de la usurpación del poder de parte de Videla en 1976. Estaba incluida en los manuales de instrucciones elaborados en 1966 para generar el quiebre de las organizaciones guerrilleras y que se extendía a toda la sociedad. Por Carlos […]
reforma

Reforma laboral: el devastador regreso al siglo XV

La eliminación de los derechos laborales producirá una sociedad de mayor explotación y menos humanismo. Destruir las relaciones laborales implica una feroz transferencia de recursos producidos por quienes dan cuerda al universo todos los días hacia los sectores concentrados de la riqueza. Los manuales de historia hablarán de la domesticación social de este tiempo. Por […]
nota pelota

Parir en el infierno

Una luz oblicua. Sólida, increíble. El sol, en medio de la crueldad acercando un hilo de vida. Recién parida en el horror, la bebé dormía. Marta Bertolino, su madre, estaba celosamente custodiada por fuera por varios hombres armados. Hace casi 50 años, Alejandra, irrumpía a la vida. Por Carlos del Frade (APe).– Setiembre de 1976. Marta […]
matias

Matías

A 50 AÑOS DEL GOLPE Cuando el 6 de diciembre de 1977 los secuestradores se llevaron a Marta y a su esposo Jorge, su hijo de nueve meses quedó en manos de una vecina. Al otro día la policía se llevó al bebé. La vecina puso en la muñequita del nene su nombre: “Matías Ayastuy”. […]
nelma

La cruz invertida

De cara a los 50 años del golpe de Estado del 76, queda al desnudo, en palabras de Nelma Drake de Jalil el rol de la oficialidad de la iglesia que funcionó como cómplice de la dictadura. En los recuerdos de una Madre de Plaza de Mayo rosarina, aparecen las falsas promesas sobre el destino […]
ad50

La élite depredadora

El presente es hijo también de lo que comenzaba a suceder el 24 de marzo de 1975, medio siglo atrás. Las próximas nueve notas –lunes tras lunes- resumen hechos y relatos en los que la memoria no iluminan momentos del ayer, si no que muestran explicaciones al saqueo cotidiano del presente en la Argentina crepuscular […]