Apuntes sobre el periodismo y el poder

Informar sin pedir permiso

  • Por Carlos del Frade.

Noticia significa conocimiento del pueblo. Surgió en el siglo XIII en el idioma castellano como clara síntesis que la mayoría de las cosas y también del conocimiento estaban concentradas en pocas manos y pocas cabezas. Construir conocimiento para el pueblo era expropiar esos datos a las minorías y democratizarlos. En los años noventa del siglo veinte, la aparición de los multimedios generó en la Argentina la edad de la noticia obediente, hay que pedir permiso para informar. No sea cosa que algún amigo del gerente se enoje. Censura y autocensura crecieron hasta el presente. Todavía hoy se escucha a pibas y pibes menores de veinticinco años hablar del “derecho de piso”, la misma forma de explotación laboral de hace cuatro décadas, cuando comenzaba la construcción de la democracia de baja intensidad. Hoy, los grandes medios de comunicación son grandes empresas que forman parte de las mil firmas que más poder económico representan. Cablevisión Holding, Telecom, Telefónica, DirectTV, Telefé, Clarín, Artear, Telmex, TyC, La Nación, Papel Prensa, Arsat, Telearte facturan, de acuerdo a sus últimos balances presentados en el año 2021, nada menos que 907.598 millones de pesos. Son trece empresas que generan información, entretenimiento y opinión desde el lugar de la concentración de riquezas en pocas manos. Es lo que decía Eduardo Galeano: “Los medios justifican los fines” del sistema. La inversión de la frase atribuida a Maquiavelo, aquello que el fin justifica los medios. Hoy, esas trece empresas justifican el principal fin del capitalismo: concentrar riquezas en pocas manos mientras las grandes mayorías se pelean entre si gracias a los estímulos que reciben de esos supuestos medios de comunicación. Mientras tanto, miles de trabajadoras y trabajadores de prensa tienen que vender publicidad para cobrar algo parecido a un salario. En forma paralela, las pautas oficiales de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales están lejos de democratizarse y apoyar a los medios populares, cooperativos o de gestión social. Cuando Mariano Moreno escribía que la función del periodismo es “develar los misterios del poder para cubrir sus crímenes” estaba marcando una dimensión política del trabajo cotidiano de construir información. Conciencia política y conciencia de clase es la mejor forma de celebrar el día de las y los trabajadores de prensa en la Argentina crepuscular del presente.