Por Carlos del Frade
El presente se define por la situación existencial de la niñez y la adolescencia. La Argentina, alguna vez, fue definida como el país en que los únicos privilegiados eran las niñas y los niños. Hoy parecen ser los primeros perjudicados.
En la provincia de Santa Fe, según el anexo VI del Presupuesto Provincial de 2026, se afima que el llamado gasto público dirigido a la niñez “representa la suma de las erogaciones que tienen impacto en el bienestar de niños, niñas y adolescentes. Portanto, abarca a los programas diseñados para atender sus necesidades o situaciones específicas, pero también a otros programas dirigidos a grupos poblacionales más amplios de los cuales los niños forman parte”.
En el proyecto de presupuesto para el año 2026 “se encuentran 110 categorías programáticas dirigidas particularmente a la niñez. En su conjunto, resulta un presupuesto de $2.692.729,4 millones, lo que representa el 19,1% del total del presupuesto de gastos de la administración provincial. La categoría de gasto más relevante es Educación y cultura, ya que representa el 88,5% del total del gasto público específico dirigido a la niñez. Le siguen en importancia Promoción y asistencia social (6,2%), Salud (2,4%) y Transporte (2,3%)”.
Esta es la presentación oficial de la provincia de Santa Fe.
Sostiene el gobierno que casi 2 billones 700 mil millones irán para niñas, niños y adolescentes en la provincia y no está mal.
Sin embargo hay que tener en cuenta que en este inmenso territorio viven aproximadamente un millón de niñas, niños y adolescentes.
De tal forma al dividir esa cifra por un millón, el primer resultado es de 2.692.729 pesos por niña, niño y adolescente en la provincia. Pero eso es anual. De allí que al dividir por 365 y establecer el tamaño de la presencia del estado santafesino en la vida cotidiana el número termina siendo de solamente 7.377 pesos por cada niña, niño y adolescente.
Por eso decimos que más allá de las buenas intenciones, pensar los números llevan a la conclusión que una vez más la pibada queda en orsai, fuera de juego.