La niñez argentina: la historia en carne viva

La realidad de las pibas y los pibes en Argentina muestra la historia en carne viva. Del sueño colectivo que mandaba construir un único privilegio para la niñez al presente cosido por urgencias que pueblan la obscena deuda interna pero que cotiza mucho menos que la externa.

Pero increíblemente, la tozudez de la ternura resiste de manera inverosímil: por la avenida Pellegrini, coqueta arteria rosarina, una parejita muy joven era acompañada por un gurrumines que reían junto a sus padres mientras tiraban un carro destartalado, portador de una bolsa inmensa que contenía la selección que venían haciendo desde vaya a saber qué unto de la geografía de la ex ciudad obrera y que ya tenía una dimensión colosal.

Esas risas compartidas, esas manos que se aferraban, eran una maravillosa demostración de una resistencia real ante tanto desprecio planificado. No tienen ningún privilegio pero van juntos, de la mano y se ríen porque se quieren, se aman, se defienden.

No es una forma romántica de pintar simplemente un punto en el universo, es una realidad chiquita que conmueve por su valentía en tiempos feroces para la pibada argentina. En el mismo mapa, los números gritan las consecuencias de los negocios mafiosos desbocados: veinte chicas y chicos menores de dieciocho años fueron asesinados en lo que va de 2022.

Más allá de las balaceras contra las chicas y los chicos en Rosario, en la Argentina crepuscular del tercer milenio hay datos que impactan por su crueldad. Cifras que marcan una pibada exiliada del paraíso tantas veces prometido y tantas veces saqueado o definitivamente privatizado.

Seis de cada diez menores de dieciocho años sufren las consecuencias del empobrecimiento; entre 2016 y 2018 se duplicó la cantidad de personas con inseguridad alimentaria, siendo los más afectados las niñas, niños y adolescentes; más de la mitad de las y los adolescentes de 13 a 17 años consume alcohol, dos de cada cinco fuman tabaco y uno de cada diez fuma marihuana y hay una tendencia creciente en el consumo de sustancias desde 2010; dice el último informe de la UNICEF.

La niñez en carne viva es consecuencia de una historia que concentra y extranjeriza riquezas en pocas manos y continúa socializando las hipocresías.