Crónicas narcos

narcotráfico

  • Por Carlos del Frade

Lo que sucede en Santa Fe sucede en Argentina. Este 2022 fue el año en que decomisaron más de tres toneladas de cocaína que iban a ser enviados a distintos lugares del mundo desde los muelles de Termi

Lo que sucede en Santa Fe sucede en Argentina. Este 2022 fue el año en que decomisaron más de tres toneladas de cocaína que iban a ser enviados a distintos lugares del mundo desde los muelles de Terminal Puerto Rosario, empresa vinculada a Vicentin.

Procedimientos de la DEA a través de la Policía Federal que trajeron una feroz conclusión: 50 kilogramos eran los destinos al consumo local. Es decir que por esas sobras se producen los casi 300 homicidios soportados solamente en el departamento Rosario que registró el mayor número de asesinatos superando al año 2013 cuando lo mataron a Claudio “el Pájaro” Cantero.

Además surgieron datos reales de la participación del Primer Comando Capital, una organización brasileña, a través de Gustavo Pelozo, proveedor de Esteban Alvarado y relacionado con el triple crimen de Ybarlucea. 

En mayo de 2022 se conformó un Comando Unificado de Fuerzas Conjuntas a cargo del comandante de Gendarmería, Ricardo Castillo, que generó una inaudita detención de personas consumidoras. El 11 de octubre, a nueve años del atentado contra el entonces gobernador Antonio Bonfatti, apareció un trapo colgado enfrente de Canal 5 de Rosario, ahora denominado Telefé Rosario, en el que amenazaban de muerte a las y los trabajadores de prensa de la ciudad. 

El lunes 12 de diciembre, tiros mediante, una nota apareció en las puertas del otro canal abierto, Canal 3, diciendo que matarían un policía por día. Una forma concreta de terrorismo rantifusa pero real y palpable.

Al terminar 2022, en la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados y Diputadas de la Provincia de Santa Fe había 44 proyectos de ley para transformar el sistema de seguridad democrática.

No se trató ninguno por las diferencias entre los partidos mayoritarios, los mismos que gobernaron durante cuatro décadas la provincia y que se muestran impotentes para frenar la ola de asesinatos y el crecimiento constante del narcotráfico y el contrabando de armas.

Sin acuerdo político entre las principales fuerzas, los muertos de hoy servirán para ganar las elecciones mañana a la oposición de hoy, perversa dialéctica que se hace concreta en los últimos ocho años en la provincia de Santa Fe.