“HAY QUE GENERAR UNA CONCIENCIA CRÍTICA”

Carlos del Frade 1 1

Carlos del Frade comenzó su análisis sobre la situación política de la actualidad con los tapones de punta y aseveró: “La antinomia democracia argentina, como cualquier democracia de América, especialmente después de la recuperación de las democracias de baja de intensidad a partir de 1983, fueron dos Por un lado lo que significaba esta cuestión de la dependencia de los países del tercer mundo; y después lo que empezó a partir de la década del 90, que fue lo financiero por encima de lo productivo. Entonces, me parece que hoy la antinomia es, de nuevo, democracia o mercado. O, si quiere, democracias y mafias, donde están los mercados también, con lo cual y evidentemente la ecuación sigue siendo las minorías de privilegio contra las grandes mayorías”.

El periodista cargó también contra los partidos políticos mayoritarios: “Lo que hoy estamos viendo es como la política de los grandes partidos, especialmente en sus direcciones claudicantes, se ha olvidado de sus orígenes y terminan haciendo como una especie de práctica cotidiana un verbo que se ha incorporado de forma maldita: que es la idea de ‘gerenciar’. Porque cuando vos gerencias siempre terminás respondiendo a un patrón, y acá el patrón son las minorías, son los mercados, las mafias, en el medio del contexto de la dependencia de los países del tercer mundo. Una vez más, estamos ante la contradicción de esta argentina crepuscular del tercer milenio, pero hay que pelear hasta el final”.

Sectores concentrados

Además, el político dio algunas claves por donde debería pasar la pelea para pensar en un modelo alternativo. “Es interesante pensar que hay sectores, especialmente los más pequeños y vinculados al desarrollo interno, que forman parte de las mayorías y que cuando la gente tiene sueldo, va a esos lugares chicos, por eso no todos los empresarios terminan siendo iguales. Lo que sí creo es que es imprescindible pelear por algo distinto que esté más allá del capitalismo. Y en esa pelea no solo tienen que estar los convencidos, sino también las mayorías. Porque si no volvemos a lo más tremendo de la década del 70 y que Rodolfo Walsh lo sintetizó con muchísima lucidez que fue aquello de no convertirnos en patrullas perdidas, que se alejan de las grandes mayorías. Igualmente, el gran negocio en la Argentina sigue siendo ilegal. Salió en un estudio de la UBA donde solamente en evasión impositiva en los últimos 10 años se evadieron 116 mil millones de dólares, lo que significa el 43% de la deuda externa. Al estar colonizado el estado, se ha hecho bobo y cómplice de los sectores minoritarios, en este caso de los exportadores”, cerró.

Rompiendo mitos

“Estamos en un estado cada vez más colonizado. Hay que generar una conciencia crítica, porque la primera soberanía tiene que ser la de la terraza, de la cabeza, pensar desde las necesidades propias. En el censo anterior, el del 2010, se dijo que solamente el 50% de la población había terminado la secundaria, y hoy ante el desarrollo de la ciencia y la tecnología significa que la argentina tiene un pueblo en edad madura semi analfabeto. Entonces, eso da por tierra la mitología que se creía que nuestro país era uno de los más educados de américa del sur, ya no somos eso”, así se encargó de romper con algunos imaginarios sociales.

“Los principales 30 medios de comunicación forman parte de las 500 empresas que más facturan, son parte del poder económico hegemónico. Siempre digo que el verdadero tamaño de la política es el número del presupuesto, ahí se terminan los versos. Cuando uno escucha que hay una gran preocupación por el medio ambiente es mentira, porque solo se destina un 0,11% del total del presupuesto. Y pasó lo mismo en los grandes medios de comunicación con la concentración de la pauta publicitaria”, analizó el diputado.


Por último sobre Vicentin opinó, “Demostró ser el fugaducto del macrismo pero también es parte de la fuga de capitales en general como una pauta de comportamiento del capitalismo argentino”. Y el sobre el gobierno de Fernández afirmó, “Es un neomenemismo, porque con la privatización del dragado del Río Paraná es traer en vigencia la década del noventa. Una vez más gana el mercado”.