“El Estado siempre está presente, el tema es si está presente de forma virtuosa o corrupta”

Carlos Del Frade ha dedicado su vida al periodismo de investigación. En el año 2011 se presentó por primera vez a elecciones como diputado provincial por Santa Fe. Política y periodismo lo habitan desde ese entonces. En los próximos comicios será precandidato a diputado nacional por el frente Soberanía Popular, una nueva alianza conformada por el Partido del Trabajo y el Pueblo (PTP), la Liga de los Pueblos Libres, el Partido Intransigente y el Partido Social Metropolitano, acompañada por una cantidad de partidos vecinalistas.

DelFrade

Fuente: Diario El Ciudadano

—¿Cómo crees que afectó la pandemia a los santafesinos y a las santafesinas? 

—Creo que nos ha hecho mucho más susceptibles porque la cuestión de la precaución en el borde con el miedo metió muy para adentro a la gente. No solo puertas adentro de las casas, sino también puertas adentro de la intimidad de las personas. Nos ha hecho más susceptibles, por lo tanto hay que tener mucha paciencia para explicar, fundamentar las cosas. Por eso hoy hay un retorno de los brujos, esta cuestión de la irracionalidad, del antivacunismo, esto de que mucha pibada se engancha con discursos fascistas. Es decir, se aplaza la razón y aparece el miedo, y el miedo se expresa políticamente por derecha, siempre fue así.

—¿Cómo ves a Santa Fe hoy?

—Desigual. Profundamente desigual. Con números tremendos. Vos ves a la mitad de la gente cuentapropista desesperada, con precarización laboral. Lo ves en las grandes ciudades y ni hablar en el norte profundo o en lugares que alguna vez fueron obreros portuarios, industriales como Villa Gobernador Gálvez o Rosario. Ahí además lo que ves y genera mucho rencor es que la gente labura en dos o tres changas por día, con lo cual está laburando entre 10 y 12 horas -sobreocupación-, y no le alcanza para empatar a fin de mes. Pero lo que es peor, pierde la libertad. Pierde la posibilidad del goce, del descanso, de la recreación, y eso te embrutece. Eso es una cuestión existencial muy fuerte que genera la sobreocupación. Y eso lo estoy viendo en diferentes lugares de la provincia.

¿Cuáles son los principales problemas que tienen los santafesinos y las santafesinas?

La desigualdad es muy fuerte, pero la precarización laboral es el primero. La falta de trabajo en blanco, es fundamental. Creo que es el primer problema. Después está la cuestión, que te lo dicen todos los barrios, de las zonas liberadas por las bandas, que siempre son narco-policiales. Ahí está la presencia corrupta del Estado a través de la policía corrupta. No es que el Estado esté ausente, esa es una narco-sonsera para mi. El Estado siempre está presente, el tema es si está presente de forma virtuosa o, en este caso, corrupta. Yo creo que eso afecta muchísimo a la gente porque no tiene tranquilidad para ir y volver del laburo o de la changa, o para ir y volver del estudio. Más ahora que empezó la escuela, volvieron algunos chicos y algunas chicas a la universidad. Ese es un problema serio sin lugar a dudas. También la cuestión de los alquileres.

—Ustedes tienen una agenda ambiental muy marcada.

—La agenda ambiental es brutal porque Rosario se está hundiendo. La metáfora del Parque España es enorme. Rosario se hunde y como consecuencia de lo que está haciendo un sistema que destruye los bienes comunes, la naturaleza, la biodiversidad. Y la bajante del Paraná no es porque el Paraná se seca, lo están secando. El Paraná tiene 4880 km y los primero 1500 km, que se llaman el Alto Paraná, están en Brasil. Ya el gobierno de Bolsonaro logró talar el 18% de la selva del Amazonas, eso genera un mínimo de humedad, de lluvias. Es el sistema el que está devastando la biodiversidad. Nosotros estamos trabajando en la Ley de Agrotóxicos, en la provincia y en la nación, obviamente en la Ley de Humedales. Es fundamental pensar América Latina y la Argentina desde adentro. Yo siempre juego con la metáfora de la cancha chica del fútbol y la cancha grande de la realidad. Entonces yo digo, el abrazo de Messi y Neymar en la final de la Copa América tiene que ser llevado a la cancha grande de la realidad. Un acuerdo de las universidades públicas brasileñas y argentinas, de las organizaciones ambientalistas brasileñas y argentinas, y de las centrales obreras, más allá de Bolsonaro, para empezar a pensar un desarrollo desde adentro de Brasil y Argentina, no que te lo impongan las multinacionales, sino no tenemos salida. Las multinacionales están marcando la agenda. Y coincido con la visión de la vicepresidenta, cuando hizo el anuncio de las candidaturas, cuando dijo que ésta era la última oportunidad de la política. Yo tengo esa sensación. Argentina hoy es una semicolonia, el país maneja la posibilidad de elegir gobernantes, diputados, senadores, tenemos fechas patrias, cantamos el himno, pero la riqueza Argentina está en manos extranjeras. Se extranjeriza la riqueza y se internaliza y se democratiza la pobreza, hay que cortar con eso. El caso Vicentin lo demuestra.

—¿Qué opinas de los discursos que giran en torno a “la grieta”?

—Yo el otro día participé de algo que fue presentado como debate en la legislatura de la provincia. Venían los diputados, senadores, incluso nacionales, a charlar con legisladores que estuviéramos interesados en la cuestión de los frigoríficos. El PRO, el Socialismo y el Radicalismo estaban todos juntos. Ahora, los unía el antiperonismo, y a mi me pareció mediocre y bestial. Yo soy de izquierda nacional. A mi me gustaría que se profundice lo nacional porque estamos en riesgo de que, si no se hace, vamos a caer en algo antinacional. Si no se profundiza lo popular se cae en algo antipopular. Yo creo que se puede aportar a eso desde una visión de izquierda nacional, para profundizar el camino de Alcira Argumedo, de Pino Solanas, con los cuales nosotros empezamos en esto. Queremos eso nosotros, vamos por ese camino. Pero sinceramente, que vuelva a ser la opción peronismo / antiperonismo es atrasar 70 años a la Argentina. Nosotros sí necesitamos un Estado inteligente y transparente, ni bobo ni cómplice, pero al mismo tiempo con una agenda de crecimiento desde adentro. Así que efectivamente esos discursos en serio nos llevan al ’55. 

—Muy derrotistas

—De resignación además. Aparte como si la política sirviera simplemente para gerenciar, verbo horrible que se impuso en la década del 90. Cuando vos decís gerenciar es porque tenés un patrón, se ejecuta lo que dice el patrón. Yo aborrezco ese verbo, la política está para transformar, y por eso quiero un Estado transparente, virtuoso, inteligente, que se pueda sentar con un privado y decirle vos sos tan corrupto como yo en todo caso, pero ahora vamos a poner estas reglas claras. Creo que deberíamos ir hacia eso. Estamos en medio del capitalismo. Parece una estupidez pero hay que decirlo, porque el capitalismo se basa en dos principios filosóficos que te inocula desde que naces: individualismo y consumismo exacerbado. Cuando se achican los ideales políticos, cuando lo colectivo se subordina a lo privado o a lo particular, claramente se exacerban los individualismos y esas marcas personales terminan subordinando las identidades políticas. Ese es un drama que tenemos. No tiene nada que ver con el inicio de la democracia, en el ‘83 la pelea era realmente por ideales muy profundos. Yo sigo creyendo en eso. En esa época había una idea de la racionalidad, a nadie se le hubiera ocurrido satanizar las vacunas, decir que la tierra es plana, o que el Estado es una herramienta simplemente para robarle al pueblo. Se debatía. Hasta Alsogaray debatía. Hoy tenemos un retroceso muy grande, pero es directamente proporcional a la domesticación de los grandes partidos políticos. Y ese es un problema serio. 

—De llegar al Congreso Nacional ¿cuáles serían las propuestas de tu lista?

Jornada laboral de 6 horas. La primera, porque es una cuestión laboral. Juicio a Inglaterra por el ecocidio de La Forestal. Los cinco departamentos del norte de la provincia de Santa Fe todavía sufren las consecuencias. El ecocidio es un delito económico contra la naturaleza que perdura en el tiempo, por eso es de lesa humanidad, es un delito económico de lesa-ambientalidad y de lesa-humanidad. Esa es la definición de la filosofía del derecho. Hoy los cinco departamentos donde estuvo La Forestal tienen el mayor número de necesidades básicas y el peor índice de analfabetismo en la provincia de Santa Fe. Es decir que ese delito continúa en el tiempo. Por eso nuestros candidatos, en segundo lugar en el senado (Javier Barbona) y en segundo lugar en diputados (Eliana Tedini), son del norte, porque yo quiero una reparación económica de parte del Estado inglés, de por lo menos esos 4 millones de quebrachos colorados que talaron que son 3 mil millones de dólares. Este es el segundo proyecto, que el Poder Ejecutivo se presente ante las cortes internacionales y reclame de la misma manera que Malvinas la reparación histórica para los pueblos del norte. 

Después por supuesto la Ley de Agrotóxicos. La ley que estamos peleando acá en la provincia también hay que pelearla a nivel nacional.  También la Ley de Humedales.

Ingreso universal para quienes llevan adelante las tareas del cuidado en el hogar, porque si hay algo que demostró la pandemia es esto de la distribución sexual de las actividades domésticas. Mayoritariamente son mujeres. No alcanza con la Jubilación de Amas de Casa, me parece que esa es una reivindicación que hace al eje del patriarcado.

Después, Ministerio de Deporte. No puede ser lo que pasó en los Juegos Olímpicos, que tiene que ver obviamente con lo que hizo el macrismo. Un Ministerio de Deporte que, al sacarlo del área del Ministerio de Desarrollo Social, ya no piensa el deporte simplemente como un subsidio o el dinero para el deporte de elite. Tiene que ser como en Alemania, México, Colombia, Venezuela, que el deporte se meta directamente en todos los barrios.

La cuestión de la seguridad. Hace 38 años que venimos fracasando con la idea de que solamente el Poder Ejecutivo va a construir seguridad democrática haciendo que las fuerzas de seguridad sean democráticas. Fracasamos. Así que control bicameral del Congreso de la Nación de todas las fuerzas políticas para que ninguna se haga la distraída y después un pacto, un protocolo de tres conceptos de unidad política para la cuestión de la seguridad: eliminación de los nichos de corrupción de las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales, reducción de la circulación de las armas del mercado interno, y por sobre todas las cosas, impulsar las causas por lavado de dinero que es el corazón de todos estos negocios mafiosos. Todos estos negocios son de arriba hacia abajo. Y después la otra parte, cinco cosas que nosotros decimos, junto a eso que es bien concreto y que todos los partidos políticos podrían firmar: trabajo, educación, cultura, alegría, deporte en los barrios para que las pibas y los pibes, además de las armas, las balas y las drogas, tengan algo concreto de que agarrarse.