Vicentin: historia y apuntes a tres años del default

vicentin viterra

La empresa agroindustrial santafesina Vicentin informó el jueves 5 de diciembre de 2019 que puso en marcha un proceso de reestructuración de pagos debido a una “situación de estrés financiero” . Sostuvo que a pesar de haber realizado inversiones por u$s 900 millones en los últimos 10 años en sus plantas de molienda, biodiesel, etanol y en sus puertos que conllevó a “un significativo aumento” en el tonelaje molido y exportado, la firma “se ha visto negativamente afectadas por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados y el incremento permanente del costo argentino”. Más allá de las afirmaciones de la empresa, el último balance presentado, correspondiente al año 2018, arrojó una facturación de $ 118.015 millones. Una monumental suma de dinero que la ubica como la séptima empresa más importante de Argentina entre las mil que más venden. Esa facturación equivale a vender por $ 323 millones diarios.

“Visión y pasión”

La propia historia oficial de Vicentin habla de los “inicios del grupo agroindustrial”. En su página web se puede leer que el mítico nacimiento se remonta “a fines de la década del 20 con un pequeño comercio de acopio y ramos generales en Avellaneda, localidad del norte de Santa Fe”. La revista “Forbes”, versión Argentina, en 2018, ubicó a la familia Vicentin en el puesto 29 entre los “50 más ricos” del país. Alrededor de ciento treinta integrantes de un árbol que tiene como principales ramas a las familias Vicentin, Buyatti, Padoán, Nardelli y Boschi. Semejante estructura familiar tiene infinidad de hechos, luminosos, oscuros y difusos que pueden multiplicarse por una inimaginable cantidad de veces a lo largo de noventa años.

“La deuda y el botín”

El 9 de diciembre de 2020, el fiscal Roberto Salum y la Dirección General de Recupero de Activos y Decomiso de Bienes (DGRADB) de la Procuración General de la Nación solicitaron la prohibición de innovar respecto de los paquetes accionarios de Vicentin con el objetivo de asegurar el decomiso del instrumento y/o producto del delito que se investiga. La medida fue recurrida por los representantes de Vicentin, pero la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia confirmó la resolución del juez Aldo Alurralde. “Esa situación es consecuencia inevitable de la comprobación de las conductas aquí investigadas en un debido proceso y, por ende, es totalmente independiente y ajeno a los asuntos de los acuerdos con los acreedores”, consideró. El fiscal general Javier De Luca agregó: “razonar de otra manera sería legitimar el pago de deudas de la actividad comercial con dineros provenientes de delitos. Se pretende mostrar como natural o conveniente una situación totalmente antijurídica, confundiendo el dinero de una deuda con el del botín”.

Vicentin excedida y excepción

Desde el 9 de agosto del 2019, el área de riesgo crediticio del Banco Nación (BNA) había rechazado la propuesta de categorización de Vicentin por encontrarse excedido en el límite de 15% establecido en la normativa GERC del BCRA. Recomendó a la gerencia zonal Reconquista reconsiderar la propuesta y elevar una nueva que cumpliera con las disposiciones del ente rector. Cuatro días antes, el 4 de noviembre, los funcionarios González, Ojeda y Fragati, habían informado al presidente del banco que la empresa se encontraba por fuera de dicha normativa (auditoría).

Pese a esa circunstancia, en menos de 20 minutos, el gerente zonal de Reconquista, José Luis Testa, el 8 de noviembre a las 13.04 elevó a la subgerencia general de banca corporativa “en forma favorable la solicitud de autorización y a la espera”, respecto del “fondeo a tomar”. En una hora y media, a las 14.33, los subgerentes Moschini y González sostuvieron que “como caso de verdadera excepción” se convalida la “cancelación y retoma” de operaciones de refinanciación de exportaciones por un monto de u$s 30.100.000, con el fondeo externo que días antes había solicitado el último de los nombrados (auditoría). Esta metodología continuó instrumentándose los días 11, 12, 13, 14, 15, 19, 20, 21, 22 y 26 de noviembre. Siempre bajo el alegado “caso de verdadera excepción” y con un trámite exprés que demoraba poco más de una hora, se otorgaron ahora con “fondeo local” -es decir con dinero del banco en el país- nuevos préstamos a favor de Vicentin por u$s 75.400.000.

Calificación vencida

Para esa misma fecha ya se habían otorgado los 27 préstamos a favor de la firma Vicentin por una suma de u$s 105.500.000. De esta forma, entre los días 8 y 26 de noviembre de 2019, contando con la calificación vencida desde el 31 de julio de ese año y encontrándose ampliamente excedida la firma en las normas que establece el BCRA, se otorgaron préstamos a favor de dicha empresa por un total de u$s 105.500.000. La decisión de financiar ilegítimamente a la empresa fue tomada por los funcionarios de línea del BNA conjuntamente con los propios directores de la banca pública, por cuanto tenían pleno conocimiento del apartamiento a la normativa GERC y de las alertas del BCRA por el excesivo endeudamiento, sabían que el grupo Vicentin registraba deudas millonarias con la entidad y que la firma no contaba con calificación crediticia vigente desde el 30 de abril de 2019.

De 800 a 8 millones millones

En efecto, de los casi de u$s 800 millones y más de $ 2.000 millones que el BNA entre agosto y diciembre de 2019 tuvo en las cuentas en garantía de las deudas de Vicentin, al momento en que se efectuó la afectación de los fondos sólo se hallaron en las cuentas poco menos de u$s 8 millones, lo que demuestra la magnitud del daño ocasionado al patrimonio del BNA. Todo lo cual, fue coronado el 10 de febrero de 2020 con la presentación de la empresa en concurso preventivo de acreedores, donde el BNA presentó una deuda de u$s 304.328.665,75 que actualmente es de cobro incierto.

1.418 transferencias bancarias

Durante el mismo período en el que Vicentin tenía deudas vencidas con el Banco Nación, el dinero para cobrar dichas deudas se encontraba a resguardo del banco en dos cuentas específicamente creadas ante un eventual incumplimiento. Sin embargo, los funcionarios de la entidad, a pedido de los empresarios, decidieron liberar $ 43.449.104.966 ($41.592.204.966 de la cuenta de cobranzas en el exterior y $1.856.900.000 de la local) movilizándolo, hasta el día 3 de diciembre inclusive, hasta una cuenta corriente de la firma Vicentin que no poseía ninguna limitación. “Parte significativa de los fondos eran transferidos mes a mes a “cuentas propias” que la firma mantenía en otros bancos, por lo que el destino final de estos últimos resulta de momento desconocido”, dice el escrito del fiscal federal. Desde allí, los empresarios hicieron 1.418 transferencias a cuentas propias entre agosto de 2019 y enero de 2020.

Fasones

Los representantes del Sindicato Obrero y Empleados Aceiteros de la provincia de Santa Fe, presentes en la audiencia pública por el tema Vicentin en la Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe, el miércoles 24 de agosto de 2022, informaron que los trabajos a fasones terminarán en diciembre de 2022. Pone en riesgo nada menos que mil puestos laborales efectivos.

Causa Pollicita

El 11 de julio de 2021, la Fiscalía Federal de Gerardo Pollicita (Buenos Aires) dispuso la inhibición general de bienes respecto de Javier González Fraga, Lucas Llach, Agustín Pesce, Miguel Ángel Arce, Carlos Castellani, Guillermo Goldberg, Jorge Lawson, Javier Okseniuk, Marcelo Pose, Ercilia Nofal, Juan José Fragati, Martín González, Susana Ojeda, Maricel Moschini, José Luis Testa, Luis María Restelli, Néstor Bled, Darío Giaccosa, Roberto Vicentin, Osvaldo Boschi, Martín Colombo, Herman Vicentin, Alberto Macua, Máximo Padoan, Daniel Buyatti, Sergio Nardelli. Dispuso la inhibición general de bienes respecto de las personas jurídicas Vicentin SA y Algodonera Avellaneda SA y la prohibición de innovar sobre su composición accionaria.

comision de segumiento vicentin
Comisión de seguimiento de Vicentin

Causa Rosario

El 26 de octubre de 2021, Miguel Moreno, fiscal de la Unidad de Delitos Económicos de Rosario, imputó a los directivos de Vicentin por el delito de balance falso en concurso real por defraudación y estafa en seis hechos cometidos contra bancos extranjeros damnificados por el default de la empresa. También imputó a todos los ejecutivos por el delito de estafas en carácter de coautor contra las acopiadoras de quienes recibió granos hasta el momento de declararse en estrés financiero y posterior cesación de pagos, precisaron fuentes judiciales santafesinas. Los 14 imputados son Daniel Néstor Buyatti (presidente de Vicentin), Alberto Julián Macua (vicepresidente), Roberto Alejandro Gazze (director financiero), Máximo Javier Padoan, Cristián Andrés Padoan, Martín Sebastián Colombo, Sergio Roberto Vicentin, Pedro Germán Vicentin, Roberto Oscar Vicentin y Yanina Colomba Boschi, Raul González Arcelus, Omar Adolfo Scarel (síndico) y Miguel Vallazza. Y tres personas más del directorio de Viterra, ex Glencore, socio extranjero de Vicentin desde 2008: Daniel Pajaro, Diego Mejuto y Sergio Gancberg.

Facturas adulteradas

El fiscal federal de Reconquista Roberto Salum comenzó las imputaciones el 1° de noviembre, por la causa de las facturas truchas. El delito investigado tiene reproche de prisión de efectivo. Los imputados son: Daniel Buyatti, Alberto Macua, Roberto Gazze, Maxi Padoan, Cristian Padoan, Martín Colombo, Sergio Vicentin, Pedro Vicentin, Roberto Vicentin, Yanina Boschi, Herman Vicentin, Oscar Vicentin, Rubén Vicentin y Norma Vicentin.

La ficción de Renova

Mientras el directorio del grupo Vicentin convocaba al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Reconquista para informarle de la potencial venta a Viterra (ex Oleaginosa Moreno y Glencore), Pérez Companc y ACA, la Administración Federal de Ingresos Públicos presentó el martes 18 de mayo de 2021 ante la Cámara Civil y Comercial de aquella ciudad, un memorial de agravios en el que profundiza su investigación sobre la hipotética venta del 16,6% de Renova a la firma Renaisco, 24 horas antes de la cesación de pagos. “Fue una operación simulada, vehículo jurídico ensayado para ocultar la transferencia de activos de Vicentin Saic a sus propias empresas controladas, dejándolos fuera del alcance de los acreedores. Estas empresas son las mismas Renova, Friar, Servipack, Oleaginosa San Lorenzo, Vicentin Desarrollos SA y Renopack. El importe de más de u$s 122 millones equivale al tercio de todos sus bienes, estimados en u$s 851 millones, frente a los u$s 1.400 millones de pasivo que deberá afrontar. Para la Afip, Renova SA “no funciona como una sociedad independiente en la práctica, sino como un centro de costos de Oleaginosa Moreno SA (Viterra SA) y de Vicentin Saic. Los nombres de quienes integraban sus respectivos directorios al momento de la pretendida enajenación del 16,67%, dan cuenta de ello: Daniel Buyatti, Sergio Nardelli y Máximo Padoán eran directores de Vicentin Saic y también de Renova SA”. El 68%o del dinero de la venta fue a sociedades controladas por Vicentin, a acreedores anteriores a la presentación en concurso y también volvió a la misma Renova, pero del lado de esta que no podría ser atacada por los acreedores. “Todo, 24 horas antes del anuncio de cesación de pago de la concursada”, dice el contundente texto presentado por la Afip Santa Fe.

Un tiro en la nuca

En una reunión en la sede del Ministerio de Trabajo de Santa Fe en Reconquista, fui invitado a participar por los trabajadores del sindicato aceitero. De parte de la empresa participó el hombre fuerte del grupo, el fallecido Sergio “el Mono” Nardelli. En aquellos días quien escribe había publicado una nota en la Agencia Pelota de Trapo donde contábamos las relaciones de Vicentin con el terrorismo de Estado, las respuestas que todavía no existen sobre la desaparición de 22 trabajadores y los exiguos controles sobre puertos por donde la evasión, la elusión y otros delitos brillan por su ausencia. Esa publicación le llegó a Nardelli en medio de aquella audiencia por su celular. El clima se tornó denso. Me preguntó si yo había escrito eso. Le dije que si. Me dijo si estaba seguro y también le respondí afirmativamente. Cuando terminó la audiencia, cada uno siguió su camino pero ambos desembocamos, como era altamente posible, en el bar “Cheroga”. Allí se me acercó y luego de enfáticamente hablar de sus concepciones democráticas me comentó que Vicentin había llegado a esta situación porque: “Mi mejor amigo me puso un tiro en la nuca”. El mejor amigo de Nardelli, me dijo el hombre fuerte del directorio, era Mauricio Macri. Con el tiempo, en la primera visita de la Comisión de Seguimiento del tema Vicentin de la Cámara de Diputadas y Diputados de la provincia de Santa Fe, a la sede de la empresa en Avellaneda, Nardelli repitió el concepto.

El conglomerado Vicentin

El concurso de acreedores está montado sobre una mentira. Vicentin no es solamente Vicentin Saic, es un conglomerado de por lo menos 16 empresas en Argentina y casi una decena más en diferentes países del planeta. El 12 de diciembre de 2020, la empresa saca un comunicado en el que habla de 1.239 trabajadores. Seis días después, en otro comunicado, a raíz de los allanamientos ordenados por el juez Postma, asegura que tiene más de 5 mil empleados en 16 empresas en el país. Esto derriba el llamado velo societario porque son trabajadores del mismo grupo y esa continuidad laboral habla a las claras de un consorcio, no de empresas diferentes.

Los fierros

El contador Omar Scarel, en el recinto de la Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe, ante la pregunta sobre dónde está la plata de los u$s 791 millones que les dio el Banco Nación entre agosto de 2019 y enero de 2020, primero respondió que estaban en “fierros”, es decir en máquinas y equipos.

No solamente no hay verificaciones de inversiones en esos meses en ninguna de las empresas del grupo si no que las trabajadoras y los trabajadores de Algodonera Avellaneda, entre otras cosas, dejaron anotados en las audiencias en el ministerio de Trabajo, delegación Reconquista, que ellos mismos debían solucionar con alambres los problemas que tenían las máquinas para poder hacerlas funcionar. Ante la insistencia, Scarel ensayó otra respuesta: “Ese dinero se usó para pagar deudas”. Pero si se hubiera usado para pagar deudas, ¿por qué la empresa tiene una deuda de u$s 1.350 millones?

Vaciamiento

El proceso de vaciamiento de Vicentin Saic, según el informe final de los doctores Alejandro Gaggero y Gustavo García Zanotti, incluyó: creación de empresas en el exterior. Durante la posconvertibilidad el grupo instaló filiales y empresas controladas (una parte de ellas en países de baja tributación) que tuvieron un rol muy importante en el comercio y financiamiento intragrupo. Estas son Vicentin SAIC (Sucursal Uruguay), Vicentin Paraguay, Vicentin Europa, Tastil, entre otras.

Solicitada

El consorcio Vicentin pagó una solicitada que apareció en los medios de comunicación el martes 26 de julio de 2022. Allí señala, entre otras cosas, que la compañía “se encuentra preparada para cumplir con los compromisos asumidos en la propuesta concursal que ha presentado y que ya cuenta a la fecha con las mayorías de personas y de capital requeridas por ley”. Y destaca que la propuesta concursal “no sólo permitirá alcanzar el mayor resarcimiento posible de los acreedores, sino también, y a la vez, garantiza la continuidad de la actividad productiva de la compañía, con todo su impacto positivo en las comunidades en las que se arraiga, así como las fuentes de trabajo y derechos para miles de familias. Todo ello, sin requerir de fondos de asistencia de índole pública”.

Es necesario aclarar que el texto está firmado por el directorio. Ese directorio tiene 14 personas imputadas por estafas reiteradas y tienen libertad porque debieron pagar una caución por u$s 10 millones.

También es clave resaltar que el presidente del mismo, Omar Scarel, mientras estaba inhibido de hacer negociaciones sobre las acciones del consorcio de 33 empresas, en abril de 2022 quiso cerrar la venta definitiva de Renova a su viejo socio extranjero histórico, el grupo Glencore hoy Viterra.

La “crisis financiera” fue una estudiada operación de vaciamiento, endeudamiento millonario en dólares avalados por entidades estatales conducidas por funcionarios corruptos y fuga de 791 millones de dólares entre agosto de 2019 y enero de 2020. El principal acreedor, el Banco Nación, jamás homologó la propuesta de la “compañía”.

En sus 93 años de existencia, Vicentin siempre vivió del Estado.